Necesidad II

Un techo blanco y no se da cuenta que lo están observando. A su lado se encentran los ojos que no le quitan un solo segundo la vista.
Gira la cabeza con ojos cerrados y a su mente un recuerdo borroso, tanto que no puede distinguir que es lo que esta pasando en su alrededor, pero si puede recordar que es lo que esta sintiendo en aquél entonces.
Abre los ojos y se encuentra con un ser hermoso. La tv encendida y la luz apagada.
Una mano se posa sobre su cintura y se acerca sigilosamente. La luz que emite la tv hace un efecto tal que la habitación se encuentra de un color azul.
Una caricia. No hay besos. Miradas fortalecidas en u tiempo.
El recuerdo vago se hace más fuerte. Recuerda lo que sentía en aquel entonces y se da cuenta que esto es mayor. La seguridad que entrega una madre a su hijo pequeño no se olvida, pero solo un lapso de tiempo tiro por los suelos aquella seguridad que puede sentir un hijo de su madre.
Las miradas se cruzan y por primera vez siente que puede acariciar el rostro de quien esta frente a el con el solo deseo de realizar dicho cometido.
La seguridad que siente no la puede ignorar. Confianza extrema. Palabras vuelan con destino seguro. Esta vez no hay forma de perder el rumbo. Un par de lagrimas y se acaba el tiempo.
La pieza azul por la tv encendida se convierte en un cofre, solo recuerdos hermosos guarda y un momento perfecto se suma a los otros ya vividos.
El cofre se cierra. El timbre del celular dice se acabo el tiempo.
La necesidad de estar cerca se vuelve incontrolable pero no hay tiempo que se pueda ocupar.
Abre los ojos, la pieza no es azul. No hay tv pero un deseo casi incontrolable de repetir un segundo se vuelve un sueño.
Sabe que aun no pierde el rumbo. Esta seguro que los sueños si se cumplen…
